Ver un flop barato con cartas mediocres, y descubrir que has ligado dobles parejas, es una de las mejores noticias que puede recibir un jugador de póker. Sin embargo, las dobles son, en no pocas ocasiones, traicioneras.

Sobre las dobles parejas
En este artículo vamos a ver por qué, y qué hacer en determinadas situaciones.
En ese momento, tu mano tiene un valor muy alto.
Supongamos que tenemos dobles parejas en el flop de treces y sietes.
Sin embargo, ¿qué ocurre si tu adversario tiene pareja de ochos o superior de mano?
Bastaría que cualquiera de las otras tres cartas comunes que no te dan jugada se doblara, para que sus dobles tuviesen más valor que las tuyas.
Dobles parejas o pocket Pair un mayor beneficio
Esta es una situación común en las mesas de póker: dobles parejas bajas, no son, necesariamente, una buena jugada.
Una buena mano ante el peligro
Haciendo el paralelismo, es como tener pareja de ases, pero habiendo un proyecto de color en el flop.
¿Qué es lo que hay que hacer en esas situaciones?
Sin duda alguna, proteger la mano apostando fuerte. De esta forma, echaremos a aquellos que no tienen ninguna pareja, o que tienen una pareja baja.
Si nos siguen el juego, y vemos que ninguna carta se dobla, podemos continuar jugando nuestras dobles parejas, teniendo cuidado, siempre, de que no aparezca ningún proyecto de color o escalera.
Si se llega al River sin que ninguna carta de haya doblado y no hayan posibles escaleras o colores, muy probablemente llevarás la mano ganadora.
Ahora bien, si se dobla alguna carta, debes ser mucho más precavido, ya que cabe la posibilidad de que tu adversario haya ligado unas dobles parejas superiores o, incluso, un trío.
Deberás jugar las dobles parejas con cuidado.
Así que, la próxima vez que flopees dobles parejas, no hagas Slow Play tratando de engañar a tus oponentes. Es probable que, dejándoles ver cartas baratas, acabes pasando de tener una mano ganadora, a tener la peor mano de la mesa.
El Trol en Internet y sus comunidades: Defenderme de un Trol


Me parece que te estás olvidando de que el verdadero secreto para ganar en póquer no es jugar dobles parejas, sino leer el estado de ánimo de tus oponentes. ¿Por qué no hablamos de psicología en lugar de estrategias básicas?
Hola Justo Rebollo, tienes absolutamente razón. La lectura de los oponentes es crucial en póquer. Me encantaría profundizar en ese tema en mi próxima entrada.
No puedo creer que sigan recomendando jugar dobles parejas con cartas mediocres. ¿Acaso no saben que las reglas de la casa son para romperlas? ¿Por qué no jugar con audacia y arriesgarlo todo? ¡Viva el poker salvaje!
¡Hola Roberto Mateu! Entiendo tu estilo de juego, pero en ocasiones, jugar con cartas mediocres puede ayudarnos a mejorar nuestra habilidad de leer a los demás jugadores.
Me parece que te equivocas, amigo. Las dobles parejas no siempre son un flop barato. ¿Qué hay de las veces en que te convierte en favorito de la mesa? ¿No es eso lo que realmente importa? La presión, el riesgo, la emoción. No solo las cartas, hermano.
Hola Inaya, no te creas, tienes razón. Las dobles parejas pueden hacer que la emoción y la presión aumenten, lo que puede ser muy atractivo. ¡Genial punto de vista!
No estoy seguro de que jugar dobles parejas con cartas mediocres sea la peor idea, sino más bien una forma de forzar a tus oponentes a jugar mal. ¿Acaso no es más importante confundir a tus rivales que tener un flop barato? ¡Pensadlo!
Hola Ainara, tienes razón, forzar a los oponentes a jugar mal puede ser más efectivo que el flop barato. Es un estilo de juego interesante que vale la pena explorar.